Cuidar a mamá, a medio sueldo
Cinco días al año, la mitad del salario y con constancia médica en mano: la propuesta para que acompañar al doctor no te cueste las vacaciones.
CIL/Redacción
Llevar a la madre a su quimioterapia, pasar la noche en el hospital con el esposo o correr a urgencias con el hijo. Para la ley laboral mexicana, nada de eso existe. Quien lo hace gasta sus vacaciones, pide permiso sin goce de sueldo o, simplemente, falta y se arriesga.
El vacío es real. La Ley Federal del Trabajo contempla permisos por maternidad, paternidad, adopción o riesgos de trabajo, pero ninguno para acompañar a un familiar enfermo. Hoy todo depende de la buena voluntad del jefe o de las reglas internas de cada empresa.
Las cifras que respaldan la propuesta son contundentes. Según el INEGI, 77.8% de los hogares, unos 30.2 millones, tiene al menos una persona que requiere cuidados. Y ese trabajo, que nadie paga, vale 8 billones de pesos: 23.9% del PIB. Siete de cada diez pesos de ese valor los aportan mujeres.
Pero la letra chiquita cuenta otra historia. El permiso cubriría solo a hijos menores de edad, a padres o abuelos adultos mayores y al cónyuge o concubino. Quedan fuera hermanos, hijos adultos con discapacidad y padres que aún no son adultos mayores, aunque la propia exposición de motivos invoca a las personas con discapacidad. Además, quien lo use perderá la mitad de su sueldo esos días y deberá presentar constancia médica.

La iniciativa llega en un momento incómodo para el sector patronal. Mientras empresas como Walmart, Oxxo y Alsea advierten que el alza al salario mínimo y la reducción de la jornada encarecerán su operación en 2027, cualquier nueva obligación será leída como un costo más.
La diputada responde con un argumento empresarial: las políticas de conciliación reducen la rotación y el ausentismo. España, Canadá y Colombia ya tienen figuras similares.
Por ahora es solo una propuesta. Si prospera, entraría en vigor 90 días después de su publicación. Mientras tanto, millones de trabajadores seguirán eligiendo entre la oficina y la sala de espera.