Entra jornada de 40 hrs en zona de incertidumbre: STPS sigue sin publicar reglas de aplicación
A dos meses de iniciar la reducción de la jornada laboral, aún no emite las reglas para registrar electrónicamente las horas trabajadas, requisito obligatorio desde 2027 cuyo incumplimiento será sancionado.
CIL/Redacción
A poco más de dos meses de que comience la reducción de la jornada laboral en México, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) mantiene pendientes los lineamientos para operar el registro electrónico de las horas trabajadas, una obligación que deberán atender las empresas a partir de 2027 y cuyo incumplimiento contempla sanciones económicas.
Aunque la reforma establece que el próximo 1 de enero la jornada máxima disminuirá de 48 a 46 horas semanales, persisten interrogantes sobre los mecanismos de control, las excepciones aplicables y los criterios que utilizará la autoridad para verificar su cumplimiento.
La STPS había previsto publicar durante octubre las disposiciones técnicas. Sin embargo, hasta las últimas verificaciones públicas disponibles, correspondientes a mediados de este mes, las reglas continuaban pendientes.
El retraso adquiere relevancia porque la legislación contempla multas de 250 a 5,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA) para los empleadores obligados que incumplan con el registro electrónico de las jornadas.
La falta de definiciones afecta particularmente a las empresas con turnos rotativos, operaciones continuas, personal en campo y esquemas híbridos, que requieren determinar cómo documentarán las horas efectivamente trabajadas y acreditarán el cumplimiento ante una inspección.
Diego García Saucedo, socio director de García Velázquez Abogados, ha señalado que los lineamientos resultan fundamentales para delimitar las obligaciones patronales y proporcionar certeza jurídica durante la transición.
Por su parte, Alejandro Salafranca, titular de la Unidad de Trabajo Digno de la STPS, ha explicado que las disposiciones no estarán sujetas a una tecnología específica y que se analiza una implementación gradual del registro electrónico.
El principal desafío inmediato ya no es definir cuántas horas deberán trabajar los empleados, sino establecer cómo se verificará el cumplimiento de las nuevas obligaciones. Mientras no se publiquen las disposiciones administrativas, empresas y trabajadores deberán preparar la transición con reglas operativas todavía incompletas.