Jefes sin respuesta…

Solo uno de cada tres gerentes sabe explicar por qué ganas lo que ganas; frente a la inteligencia artificial, apenas 16% tiene argumentos.

Jefes sin respuesta…

Por Arturo Rivero

”¿Por qué mi compañero gana más que yo?" Es la pregunta que millones de trabajadores le hacen cada año a su jefe. Según la encuesta global más reciente de Korn Ferry, la respuesta suele ser un silencio incómodo.

El sondeo se levantó en junio de 2026 entre 5,512 organizaciones de 135 países. Revela que apenas 33% de las empresas considera que sus gerentes pueden explicar con eficacia las decisiones salariales. El dato empeora cuando se pregunta si los jefes están preparados para hablar de equidad y transparencia salarial: solo 30% responde que sí.

El hueco más profundo está en la conversación del momento. Únicamente 16% de las organizaciones cree que sus mandos pueden explicar cómo la inteligencia artificial está cambiando el trabajo y la compensación. Mientras las empresas aceleran la adopción de IA, quienes deben dar la cara ante los equipos no saben qué decir.

La consultora lo resume sin rodeos: los gerentes se están convirtiendo en el eslabón más débil de la cadena de compensaciones. Un esquema de pagos puede ser impecable en papel, pero si el jefe no sabe defenderlo frente a su equipo, fracasa en el momento de la verdad.

El problema no es menor. La transparencia en la comunicación con empleados es la dimensión peor evaluada de toda la estrategia de compensaciones. Solo 23% de las empresas la califica como muy o extremadamente efectiva, y 31% admite que es poco o nada efectiva. Además, apenas 33% afirma que sus trabajadores confían en que el jefe comunica con justicia las decisiones de pago.

Para Korn Ferry, la mayor amenaza para las compensaciones ya no es pagar menos que la competencia. Es que el empleado simplemente no crea en lo que recibe, o que no perciba el valor de lo que la empresa invierte en él.

Las organizaciones parecen haber tomado nota. La comunicación y la capacitación sobre compensaciones para gerentes y empleados encabezan la lista de rediseños prioritarios, citadas por 43% de las empresas. Quedan por encima de la arquitectura de puestos (40%) y de los estudios de mercado salarial (35%).

La presión regulatoria aumenta la urgencia: 55% de las organizaciones reporta un impacto significativo de las leyes de equidad y transparencia salarial, y 58% ya ajustó la forma en que comunica las compensaciones.

La lección para recursos humanos es incómoda: no basta con diseñar bien el sueldo, hay que enseñar a explicarlo. Un aumento que nadie entiende vale menos que uno que se puede defender cara a cara.