La obra negra de las 40 horas

El 1 de enero, México empezará a trabajar menos horas y quien no registre la jornada se expondrá a multas de hasta 586 mil pesos. Pero las reglas de ese registro siguen sin publicarse, y en la construcción, con 4.8 millones de personas ocupadas, nadie sabe aún cómo se aplicarán a pie de obra.

La obra negra de las 40 horas

Por Arturo Rivero

Faltan dos meses para que México empiece a reducir la semana laboral, y las constructoras no saben cómo registrar la asistencia de quien trabaja en campo y va de una obra a otra.

El decreto publicado el 1 de mayo en el Diario Oficial es claro en el calendario: la jornada máxima bajará de 48 a 46 horas el 1 de enero de 2027 y llegará a 40 en 2030, sin reducir sueldos. También obliga a registrar electrónicamente la entrada y la salida de cada trabajador.

Lo que no está claro es cómo. El decreto encarga a la Secretaría del Trabajo (STPS) definir el alcance y las excepciones del registro, pero no le fija plazo. La sanción, en cambio, ya existe: hasta 5,000 UMA, unos 586,550 pesos con el valor vigente.

Hasta octubre, la STPS no había publicado esas reglas. La Secretaría del Trabajo de Jalisco prevé que salgan en diciembre, con normas especiales para minería, agricultura y petróleo. La construcción no aparece en esa lista.

"Todavía estamos esperando los lineamientos que nos permitan conocer si habrá excepciones", advirtió en Tijuana Marta Lisbeth López Parra, presidenta del Colegio Estatal de Abogados Laboralistas.

La cuenta llega por partida doble. Al recorte de horas se suma el salario mínimo, que la Conasami subió 13% este año, a 315.04 pesos diarios fuera de la frontera norte. Julio César Urías Soto, presidente de las Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción de Tijuana, Tecate y Rosarito (COMICE).

COMICE en Tijuana, calcula un aumento cercano a 6% por ambos factores, que terminará en el precio de las obras. Es una estimación suya, no un dato oficial. Y presionan los materiales: a enero, según la Cámara. Mexicana de la Industria de la Construcción, el cemento subía 5.40% anual.

El cambio llega en una recuperación incompleta. En agosto, el valor de producción de las constructoras creció 10.6% anual, según el Inegi, y hasta septiembre la construcción fue el sector con más empleo formal nuevo, con 149,139 puestos, según datos del IMSS. Aun así, la producción sigue 12% por debajo de 2018, y el personal ocupado, 17%.

Queda la pregunta de fondo: ¿a quién alcanzará el registro? El INEGI contó 4.84 millones de personas ocupadas en la construcción en el segundo trimestre. En el país, 55.1% de quienes trabajan lo hace en la informalidad, y un checador digital solo mide a quien está en nómina.

La reforma responde a un problema real: 13.9 millones de personas, 23.2% de los ocupados, trabajan más de 48 horas semanales, según el INEGI.

El reloj empieza a correr en enero. Falta saber quién lo vigilará en la obra.