¿Lo hiciste tú o la IA?

Ocho de cada diez temen que sus colegas usen inteligencia artificial para aparentar productividad. Cuatro de cada diez ya automatizaron parte de su trabajo sin avisar al jefe. El informe Tendencias Globales de Capital Humano 2026 de Deloitte revela una fractura silenciosa en las oficinas.

¿Lo hiciste tú o la IA?

Por Arturo Rivero

En la oficina ya nadie sabe quién hizo el trabajo.

El 80% de los encuestados por Deloitte, entre líderes, directivos y trabajadores, teme que sus compañeros usen la IA para parecer más productivos de lo que son. No es paranoia: el 41% admite haber automatizado parte de su trabajo con IA, muchas veces sin que su empleador lo sepa. El resultado, dice el informe, es un ecosistema paralelo en el que la IA esconde o simula el trabajo humano.

El informe, elaborado con Oxford Economics a partir de una encuesta a más de 3 mil líderes empresariales y de recursos humanos en 15 países, le pone nombre al fenómeno: deuda cultural. Es la desconfianza, las reglas no escritas y las tensiones que se acumulan cuando la IA entra al trabajo y nadie revisa qué le hace a la convivencia humana.

La factura ya llegó. El 34% de las organizaciones reconoce que su cultura frena directamente sus planes con IA, y el 65% cree que esa cultura debe cambiar mucho. Pero solo el 5% asegura estar avanzando en serio.

Mientras tanto, la confianza se desploma. Según cifras de Gallup que retoma el estudio, apenas el 20% de los trabajadores en Estados Unidos se siente fuertemente conectado con la cultura de su empresa. El índice de HP citado en el informe es todavía más crudo: solo el 16% de los trabajadores del conocimiento confía en que sus altos mandos tomen las decisiones correctas para su gente.

Y el arrepentimiento ya apareció. Uno de cada tres líderes encuestados despidió personal por la IA, y de ellos, el 57% ya duda de esa decisión. El informe cita a una financiera que presumió que su chatbot hacía el trabajo de 700 personas y un año después volvió a contratar humanos.

En los pasillos circulan preguntas nuevas. Si una máquina hizo el informe, ¿de quién es el mérito? ¿Cuenta el esfuerzo? ¿Quién responde por el error?

Deloitte advierte que las empresas que no atiendan esta deuda la pagarán en cohesión y rendimiento justo cuando más los necesitan. La IA puede copiarse. La confianza de un equipo, no.