Megamarcha de papel

La tan publicitada "marcha multitudinaria del IMSS" del 30 de octubre reunió a unos 800 de 475 mil sindicalizados; las "150 mil firmas" para destituir a Rafael Olivos no las ha contado nadie.

Megamarcha de papel

Por Arturo Rivero

Los titulares previos y durante la cobertura de la protesta del viernes 30 de octubre de supuestos trabajadores del IMSS contra el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) hablaban de "megamarcha". Las cifras dicen otra cosa. Las autoridades capitalinas contabilizaron unas 800 personas en las dos columnas que marcharon contra Rafael Olivos Hernández, secretario general de dicho Sindicato, lo que representa el 0.17% de los 475 mil sindicalizados. En Cuernavaca, por ejemplo, y en otros estados, la movilización se suspendió por falta de asistentes.

La curva es elocuente. Durante la marcha registrada el 13 de octubre, las mismas autoridades reportaron unos 7 mil manifestantes. El 21, otra movilización, el contingente apenas superó el millar. El 30 fueron unos 800: una caída cercana a 90% en 17 días.

El descontento de origen fue real. El 14 de octubre, más de 282 mil trabajadores del IMSS votaron en la consulta para validar o no, el convenio salarial aprobado en su Congreso Nacional Ordinario del SNTSS, y la mayoría rechazó el 6.8% global pactado.

La dirigencia reconoció el resultado, reabrió la mesa y obtuvo un 8%: 4% al tabulador y 4% en ayuda de renta. El acuerdo implicó 5 mil 229 millones de pesos adicionales, benefició a más de 504 mil trabajadores activos e incluyó la basificación de más de 10 mil plazas.

Resuelto lo salarial, los voceros de la disidencia admitieron que lo innegociable era otra cosa: la salida de Olivos. "Podríamos aceptar ese aumento, pero no sin la renuncia", dijeron.

¿Y las 150 mil firmas? El 27 de octubre, un vocero hablaba de 80 mil. El 30, otro dijo que eran 100 mil y uno más aseguró que sumaban 150 mil. Ninguna autoridad laboral las ha contado ni las ha recibido. Olivos afirma que solo le llegó un documento de Durango con entre 40 y 50 firmas.

¿Quién gana con el ruido? Olivos habla de una "etapa muy electoral" y pregunta quién paga autobuses de hasta 130 mil pesos, aunque reconoce que no puede probarlo. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de "oportunismo político más absurdo y ridículo" la visita del líder nacional del PAN, Jorge Romero, a uno de los plantones de donde los propios manifestantes lo corrieron. La disidencia se declara apartidista, aunque uno de los voceros, Rafael Soto fue candidato a diputado local por Movimiento Ciudadano en la Ciudad de México.

Olivos, médico familiar con 34 años en el IMSS, fue electo por voto directo para el periodo 2024-2030. La disidencia tiene derecho a buscar su remoción, pero por la vía legal y con firmas verificables.

Lo que no se sostiene es presentar a 800 manifestantes, incrustados algunos gremios ajenos al IMSS, como el levantamiento de medio millón de trabajadores.