Pirelli: la queja que congeló los salarios
Más de 3 mil obreros de la planta en Silao llevaron su caso hasta el T-MEC y Estados Unidos les dio la razón. Hoy no tienen ni la reparación prometida ni aumento salarial: la empresa dice que no puede subir sueldos mientras siga abierta la queja.
Por Arturo Rivero
Le ganaron a una multinacional en la instancia laboral más poderosa del T-MEC. Diez meses después, siguen esperando el aumento.
La Liga Sindical Obrera Mexicana (LSOM) envió el 24 de octubre una carta al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y al secretario del Trabajo, Marath Bolaños, para pedir una reunión urgente sobre el caso Pirelli Neumáticos, en Silao, Guanajuato. El motivo: el plan de reparación para los trabajadores, acordado entre México y Estados Unidos, no aparece por ningún lado.
Un caso histórico
La planta emplea a unos 3,250 trabajadores sindicalizados y fabrica llantas que se exportan a Estados Unidos y Canadá para marcas como Audi, BMW y Tesla. En agosto de 2024, Washington pidió a México revisar una posible violación de derechos en la planta y suspendió la liquidación de aranceles sobre sus productos. En diciembre de ese año, solicitó por cuarta vez en la historia un panel de expertos del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida.
La acusación central es que la empresa no aplicaba el Contrato Ley de la Industria del Hule, cuyas prestaciones son mayores, sino un contrato colectivo con beneficios inferiores.
La reparación que no llega
En junio, el apoderado legal de la LSOM, Pablo Franco, anunció que ambos gobiernos habían acordado frenar el panel para que la llantera reparara el daño aplicando el Contrato Ley. Sonaba a victoria.
Hoy, la carta cuenta otra historia. Según la LSOM, en enero se le informó que México negociaría directamente con Estados Unidos, lo que interrumpió el trabajo del panel cuando ya estaba en la recta final. Han pasado más de ocho meses y el sindicato asegura no conocer el resultado de esas conversaciones.
El candado salarial
Lo más grave está en la planta. La revisión salarial lleva meses atorada por varias prórrogas que, según la LSOM, ha tramitado el sindicato titular. Ese sindicato, acusa la Liga, adoptó el argumento de la empresa: no puede ofrecer un aumento mientras siga abierta una queja en su contra ante el T-MEC.
Es decir, el mecanismo creado para proteger a los trabajadores hoy se usa, según la denuncia, como excusa para no subirles el sueldo.

La LSOM afirma que la inquietud entre la base es enorme y que los trabajadores preguntan constantemente cuándo se cerrará el caso.
La pregunta incómoda
El caso Pirelli era la prueba de que el T-MEC podía cambiar la vida en una fábrica mexicana. Si la reparación se queda en el escritorio de dos gobiernos, el mensaje para miles de trabajadores que piensan en denunciar será otro: puedes ganar, pero quizá no cobres.