Rebelión en Telcel

Trabajadores crean un sindicato para arrebatar el contrato colectivo, frenar despidos y exigir cuentas sobre sus cuotas

Rebelión en Telcel

Por María del Pilar Martínez

Empezaron siendo 21. Hoy quieren conquistar a miles. Un grupo de trabajadores de Telcel desafió a la dirigencia que controla su contrato colectivo y fundó el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de Telefonía Móvil y Datos, una organización que nace con un objetivo: frenar los despidos en Radiomóvil Dipsa, razón social de la compañía.

El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral otorgó el registro el 3 de septiembre de 2026, bajo el expediente S-CFCRL-295. Los fundadores trabajan en centros de atención a clientes de Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México, en la región 9 de la empresa.

Al frente está Benjamín Yair Ortiz Sánchez. Su meta es ambiciosa: afiliar al 30% de los trabajadores sindicalizados, el umbral que fija la Ley Federal del Trabajo para pedir la Constancia de Representatividad y llevar la disputa a las urnas. Enfrente tienen a un rival de peso, el Sindicato de Trabajadores de Servicios, Comunicaciones y Transporte, que agrupa a más de 20,000 afiliados en el país.

El nuevo gremio no camina solo. Recibió asesoría del Sindicato de Telefonistas de Francisco Hernández Juárez y se sumó a la Unión Nacional de Trabajadores.

La chispa se encendió tras años de inconformidad. Los trabajadores denuncian cambios en las mediciones de productividad, ascensos congelados, modificaciones en jornadas y descansos, y cobros por equipos telefónicos derivados de presuntas irregularidades administrativas. Según Ortiz Sánchez, la ruptura llegó con la revisión contractual de 2024, cuando delegados que objetaron las evaluaciones fueron apartados de la comunicación gremial.

Lo más grave son los despidos. Extrabajadores como Marinú Pérez, Flor Rodríguez y Adrián López afirman que enviados sindicales les presentaron sus bajas como acuerdos con la empresa y los desalentaron de demandar su reinstalación. La nueva dirigencia asegura tener grabaciones y pedirá a la autoridad investigar si se trata de despidos injustificados o de represalias por organizarse.

El contraste incomoda: mientras se pierden empleos, América Móvil reportó ingresos superiores a 250,000 millones de pesos en el tercer trimestre.

El sindicato también exige saber a dónde va el dinero de las cuotas. Invoca el artículo 373 de la ley laboral, que obliga a rendir cuentas cada seis meses, y acusa a la dirigencia titular de no informar.

El 23 de octubre entregaron a la empresa una solicitud de diálogo. Hasta ahora, Telcel no ha respondido.