Tecnos, bajo la lupa del T-MEC

Sin indicios de violaciones, pero con cero tolerancia, denuncia anónima y dos despidos revisados: México concluye las medidas en la planta de Cuernavaca; el caso aún no se declara cerrado.

Tecnos, bajo la lupa del T-MEC

Por Arturo Rivero

Ningún indicio de violaciones, dice el gobierno mexicano. Aun así, hicieron falta dos países, un memorándum y la capacitación de toda una plantilla para llegar hasta aquí.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció este 4 de noviembre que concluyó la instrumentación del Memorándum de Entendimiento con Industrias Tecnos, empresa de Cuernavaca, Morelos, que quedó bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC.

La investigación no halló indicios de violaciones a la libertad de asociación ni a la negociación colectiva. Pero la historia no terminó ahí.

El 1 de octubre, México y Estados Unidos formalizaron un paquete de medidas que la STPS llama preventivas, un paso para avanzar hacia el cierre del caso. Y la lista dice mucho.

El primer punto tiene dos protagonistas sin nombre: la empresa verificó la situación jurídica de dos trabajadores cuya relación laboral terminó, así como el pago que les correspondía por ley. La STPS no revela quiénes son ni por qué salieron.

Después vino el giro puertas adentro. Tecnos firmó y difundió en la planta una declaración de neutralidad y lineamientos sobre libertad sindical, y adoptó una política de cero tolerancia: se comprometió a investigar toda injerencia para sancionar al personal de confianza que viole estos derechos. Sus directivos hicieron reuniones presenciales y publicaron avisos sobre el memorándum.

Los trabajadores ganaron, además, una vía para denunciar: un mecanismo anónimo y confidencial, sin represalias, junto con información visible sobre los canales oficiales, como la plataforma SIQAL y el correo inspeccionfederal@stps.gob.mx. La STPS capacitó a todo el personal, y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral explicó los procesos de conciliación.

La autoridad revisó también las tasas de contratación, los despidos y el uso de convenios privados de terminación laboral, para comprobar su apego a la ley y que no interfirieran con los derechos sindicales. El comunicado no publica cifras.

Las medidas ya se ejecutaron por completo. La pregunta se traslada ahora a la planta: si esas garantías resistirán cuando se apague el reflector.